Nunca entendí cuando los adultos me decían "Disfrutá que estás en el mejor momento de tu vida". Pensaba: "Really? Si este es el mejor... ¡No me quiero imaginar como va a ser el peor!".
Recién ahora entendí a qué se referían: Tengo 19 años, recién empiezo a vivir. No tengo nada que me ate a este mundo; no tengo hijos, esposo, deudas, una hipoteca que pagar, un hogar que mantener. Nada. ¡No tengo responsabilidades! Puedo hacer lo que quiera, cuando lo quiera, sin darle explicaciones a nadie. Si un día me levanto y quiero irme a Tokio, me voy a Tokio. Chau. Tengo todas las puertas abiertas, TODAS las posibilidades. Puedo darme el lujo de renunciar a un trabajo porque "no me convence"; puedo irme a vivir a otro país; puedo enamorarme, desenamorarme, cambiar de novio como de bombacha. ¿A quién le importa?
Mi situación actual es el significado puro de la palabra LIBRETAD.
Ahora que entendí esto, veo las cosas desde otra perspectiva. Nada me importa demasiado, no pienso tanto las cosas. ¡¿Para qué?!
¡Qué lindo cuando todo te chupa un huevo!

No hay comentarios:
Publicar un comentario