domingo, 28 de febrero de 2010

Qué feo crecer.


   Uno nunca toma recaudo de los caminos que va transitando; de las cosas que estos les van dejando; y de que cada una de las decisiones que tome, por mas simple que sea, está afectando directa o indirectamente su futuro. Cada experiencia por la que pasamos nos deja algo que va a tener que ver con nuestro yo posterior. Se sabe que la vida es un constante aprendizaje, pero nunca tomamos realmente consciencia de ello.
   Hoy, tras un ping-pong de tweets, me puse a pensar en todo esto. Recordé como solía ser, lo comparé con mi yo actual, y me di cuenta de que cada uno de mis cambios es consecuencia de alguna experiencia previa. "Madurar", que le dicen. Y llegue a la conclusión que no se hasta qué punto esto es algo positivo.
   Vamos aprendiendo de nuestros errores, entendiendo cosas desde otra perspectiva; y como resultado terminamos mas "preparados" para el futuro. Estamos prevenidos para, la próxima vez, llegar a la situación mas protegidos, con una actitud diferente, con mas precaución... ¿No les parece horrible? Perdemos la inocencia, espontaneidad, entrega, confianza, sencillez, transparencia, vulnerabilidad; para ganar frialdad, resentimiento, especulación, defensiva, desconfianza, desapego, censura, inseguridad.
   Qué lindo sería poder volver a ser como cuando éramos chicos; frescos, espontáneos, libres.
   Qué feo crecer.

jueves, 18 de febrero de 2010

viernes, 12 de febrero de 2010

Lo que importa es el ¿Por qué?



   La gente siempre se preocupa y hasta consterna por las cosas que les pasan. Le dan vueltas al asunto cuarenta veces y evalúan hasta el cansancio las posibilidades de como actuar en consecuencia a ello. En fin, miles de ideas que les comen la cabeza, cuando lo que realmente importa es el "¿Por qué?". Vamos a un ejemplo concreto:
   "Mi novio/a me cagó" ¿Cual es la reacción?; "Es un/a hijo/a de puta", "Desagradecido/a, ¿Después de todo lo que hice por el/ella?..", "Será mas lindo/a que yo?", "¿Tendrá mas plata o un mejor trabajo?", "¿Será mejor en la cama?", "¿La tendrá mas grande?", etc. Todas preguntas retóricas, estúpidas y, sobretodo, inservibles. Lo que importa no es cómo, dónde, cuándo ni con quién pasó... Ni siquiera es "¿Qué va a pasar ahora?". Lo que importa es el ¿POR QUE?.
   ¿Me cagó? Muy bien. ¿Por qué me cagó? ¿Qué lo llevó a eso? ¿Qué cambió en el/ella para hacer algo que por alguna razón no hacía antes? ¿Qué cambió en mi? ¿Será que ya no me quiere? ¿Será que lo/a volví loco/a? ¿POR QUE?
   Lo que importa en todo evento de la vida, por mas superfluo que sea, no es el hecho en sí; sino el POR QUE de ese hecho. La razón que lo desató. Hay que comprender la causa para analizar con consciencia el efecto, y así encontrarle un desenlace propio.
   Por eso, ante un problema, no le des interminables vueltas al asunto; simplemente definí el POR QUE. Lo demás sale solo.